El diagnóstico sindrómico identifica un patrón reconocible de anomalías congénitas, metabólicas o del neurodesarrollo que se presentan agrupadas de forma constante, incluso antes de identificar la variante molecular causal. En España, orientar adecuadamente un diagnóstico sindrómico permite activar prestaciones de dependencia, adaptaciones y derivación a centros CSUR.
En la práctica médica hospitalaria, el diagnóstico sindrómico se establece cuando un paciente presenta una constelación de signos físicos, anomalías estructurales y manifestaciones funcionales que configuran una entidad clínica reconocida, como un síndrome dismórfico o neurogenético, aunque todavía no se haya identificado la alteración en el ADN responsable.
Por el contrario, el diagnóstico etiológico precisa con exactitud la causa raíz: por ejemplo, una variante patogénica puntual en un gen, una microdeleción cromosómica visible en microarray CGH o una disomía uniparental. En patología rara, el diagnóstico sindrómico precede a menudo durante años al etiológico.
No contar todavía con la confirmación etiológica molecular no invalida el diagnóstico sindrómico: los comités clínicos y los tribunales de valoración médica del SNS reconocen los diagnósticos sindrómicos para conceder apoyos asistenciales y terapéuticos.
El examen dismorfológico minucioso por un pediatra o genetista clínico analiza proporciones corporales, implantación auricular, pliegues palmares, distancias intercantales y rasgos craneofaciales mediante herramientas de imagen estandarizadas.
Estos hallazgos se traducen a términos HPO (Human Phenotype Ontology). Por ejemplo, en lugar de anotar simplemente 'problemas oculares', se codifica con exactitud HP:0000505 (anomalía visual) o HP:0000589 (coloboma). Esta codificación es la que alimenta los algoritmos bioinformáticos de análisis de exoma y genoma para priorizar variantes candidatas.
En el Sistema Nacional de Salud, los Servicios de Genética Médica de hospitales de tercer nivel como La Paz, Clínic, La Fe o Virgen del Rocío utilizan estas matrices para contrastar fenotipos en bases de datos mundiales como Orphanet y Decipher.
Si un microarray cromosómico o un exoma completo (WES) no arroja mutaciones concluyentes, el diagnóstico sindrómico inicial debe mantenerse en el informe clínico como 'síndrome dismórfico/malformativo en estudio'.
Se debe solicitar la custodia de los archivos crudos FASTQ, BAM y VCF para programar reanálisis bioinformáticos cada 12 a 24 meses frente a las nuevas versiones de ClinVar y gnomAD.
Asimismo, el facultativo hospitalario puede solicitar la inclusión en el programa SpainUDP del Instituto de Salud Carlos III o valorar técnicas complementarias como el genoma completo (WGS), la transcriptómica (RNA-seq) o el análisis de episignatures de metilación.
Solicita en tu hospital una consulta monográfica de dismorfología o genética clínica para registrar exhaustivamente cada anomalía estructural o del desarrollo.
Asegúrate de que en el informe de derivación consten los términos HPO correspondientes a los rasgos del paciente para facilitar la priorización bioinformática.
Tu especialista hospitalario puede cursar la derivación SIFCO hacia hospitales acreditados a nivel nacional en dismorfología y síndromes complejos.
El informe de diagnóstico sindrómico emitido por un facultativo del SNS es legalmente válido para instar la valoración de discapacidad y la prestación CUME.
Establece revisiones periódicas anuales con genética médica para contrastar los datos de secuenciación con nuevos descubrimientos científicos.
Sí. Los Centros Base de Valoración de Discapacidad evalúan las limitaciones funcionales y los déficits estructurales reflejados en los informes del SNS, no exclusivamente la presencia de una etiqueta molecular.
HPO (Human Phenotype Ontology) es el vocabulario médico internacional estandarizado que describe las características clínicas humanas y permite a los bioinformáticos filtrar mutaciones genéticas candidatas.
Debe coordinarlo un médico internista o pediatra en unidades multidisciplinares de enfermedades raras, en colaboración con genética clínica y los especialistas de órgano afectados.